Audiencia general, 17.08.2016

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La Audiencia general de esta mañana se ha celebrado a las 10 horas en el Aula Pablo VI, donde el Santo Padre Francisco se ha encontrado con grupos de peregrinos y de fieles provenientes de Italia y de todas las partes del mundo.

En su discurso en italiano, el Papa, ha centrado su meditación en el tema “La misericordia, instrumento de comunión” comentado el pasaje evangélico de la multiplicación de los panes y los peces (Mt 14,13-21).

Tras haber resumido su catequesis en distintos idiomas, el Santo Padre ha dirigido un saludo especial a los grupos de fieles presentes.

La Audiencia general ha concluido con el canto del Pater Noster y la Bendición Apostólica.

Catequesis del Santo Padre:
[Texto original: italiano – Traducción de Radio Vaticana]

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy queremos reflexionar sobre el milagro de la multiplicación de los panes. Al inicio de la narración que hace Mateo (Cfr. 14,13-21), Jesús ha apenas recibido la noticia de la muerte de Juan Bautista, y con una barca atraviesa el lago en búsqueda de «un lugar desierto para esta a solas» (v. 13). La gente lo intuye y lo precede a pie – Él va por el lago, y la gente a pie – así que «cuando desembarcó, Jesús vio una gran muchedumbre y, compadeciéndose de ella, curó a los enfermos» (v. 14). Así era Jesús: siempre con la compasión, siempre pensando en los demás. Impresiona la determinación de la gente, que teme ser dejada sola, como abandonada. Muerto Juan Bautista, profeta carismático, se encomienda a Jesús, del cual el mismo Juan había dicho: «aquel que viene detrás de mí es más poderoso que yo» (Mt 3,11). Así la multitud lo sigue por todas partes, para escucharlo y para llevarle los enfermos. Y viendo esto Jesús se conmueve. Jesús no es frío, no tiene un corazón frío. Jesús es capaz de conmoverse. De una parte, Él se siente ligado a esta multitud y no quiere que se vaya; de la otra, tiene necesidad de soledad, de oración, con el Padre. Muchas veces pasa la noche orando con su Padre.

También aquel día, el Maestro se dedicó a la gente. Su compasión no es un vago sentimiento; en cambio muestra toda la fuerza de su voluntad por estar cerca de nosotros y salvarnos. Nos ama tanto. Tanto nos ama, Jesús. Y quiere estar cerca de nosotros.

Al acercarse la tarde, Jesús se preocupa por dar de comer a todas aquellas personas, cansadas y hambrientas. Jesús cuida de cuantos lo siguen. Y quiere involucrar en esto a sus discípulos. De hecho, les dice a ellos: «denles de comer ustedes mismos» (v. 16). Y demostró a ellos que los pocos panes y peces que tenían, con la fuerza de la fe y de la oración, podían ser compartidos por toda aquella gente. Es un milagro que hace Él, pero es el milagro de la fe, de la oración con la compasión y el amor. Así Jesús «partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud» (v. 19).  Tomaban un pan, lo partían, lo daban y el pan todavía estaba ahí; tomaban una vez más y así han hecho sus discípulos. El Señor va al encuentro de las necesidades de los hombres, pero quiere hacer de cada uno de nosotros concretamente participes de su compasión.

Ahora detengámonos en el gesto de bendición de Jesús: Él «tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, y se los dio» (v. 19). Como se ve, son los mismos signos que Jesús ha realizado en la Última Cena: el mismo; y son también los mismos que todo sacerdote realiza cuando celebra la Santa Eucaristía. La comunidad cristiana nace y renace continuamente de esta comunión eucarística. Vivir la comunión con Cristo es por lo tanto otra cosa que permanecer pasivos y ajenos a la vida cotidiana, al contrario, siempre nos introduce más en la relación con los hombres y las mujeres de nuestro tiempo, para ofrecerles un signo concreto de la misericordia y de la atención de Cristo. Mientras nos nutre de Cristo, la Eucaristía que celebramos también nos transforma poco a poco en cuerpo de Cristo y en alimento espiritual para nuestros hermanos. Jesús quiere alcanzar a todos, para llevar a todos el amor de Dios. Por esto hace de cada creyente servidor de la misericordia. Así Jesús ve a la gente, siente compasión, multiplica los panes y lo mismo hace con la Eucaristía. Y nosotros creyentes que recibimos este pan somos impulsados por Jesús a llevar este servicio a los demás, con la misma compasión de Jesús. Este es el camino.

La narración de la multiplicación de los panes y de los peces se concluye con la constatación de que todos se han saciado y con la recolección de los pedazos que sobraron (Cfr. v. 20). Cuando Jesús con su compasión y su amor nos da una gracia, nos perdona los pecados, nos abraza, nos ama, jamás hace a mitad: todo. Como ha sucedido aquí. Todos se han saciado. Jesús llena nuestro corazón y nuestra vida de su amor, de su perdón, de su compasión. Jesús pues ha permitido a sus discípulos seguir su orden. De este modo ellos conocen el camino a seguir: saciar al pueblo y tenerlo unido; es decir, estar al servicio de la vida y de la comunión. Pues invoquemos al Señor, para que haga siempre a su Iglesia capaz de este santo servicio, y para que cada uno de nosotros pueda ser instrumento de comunión en su propia familia, en el trabajo, en la parroquia y en los grupos de pertenencia, un signo visible de la misericordia de Dios que no quiere dejar a nadie en la soledad y en la necesidad, para que descienda la comunión y la paz entre los hombres y la comunión de los hombres con Dios, porque esta comunión es vida para todos. Gracias.

Síntesis y saludos del Santo Padre en diversos idiomas:

In lingua francese

Speaker:

Dans ce récit du miracle de la multiplication des pains, que nous venons d’entendre, nous voyons à quel point le peuple, redoutant d’être abandonné, s’en remet avec confiance à Jésus. Et le Seigneur en est bouleversé. Il se sent lié à cette foule; il se donne à elle. La compassion du Maître n’est pas un sentiment vague, mais il prend vraiment soin de ceux qui le suivent et il se préoccupe de donner à manger à ceux qui ont faim. Mais il fait participer ses disciples à sa compassion. Il doit en être de même pour nous. Les signes que Jésus utilise pour accomplir le miracle sont les mêmes que dans l’Eucharistie qui réalise l’unité de la communauté chrétienne et qui la soutient. Vivre dans cette communion signifie offrir aux autres le signe concret de la miséricorde et de l’attention du Christ qui demande à ses disciples de nourrir son peuple et de le garder dans l’unité.

Santo-Padre:

Saluto cordialmente i fedeli di lingua francese, in particolare il pellegrinaggio della Diocesi di Gadeloupe, accompagnato da Mons. Jean-Yves Riocreux, e i gruppi venuti dal Burkina-Faso e dalla Repubblica Democratica del Congo. Che Nostra Signora dell’Assunzione interceda per noi, e ci aiuti ad essere strumenti di comunione e dei segni di misericordia di Dio dovunque viviamo. Che Dio vi benedica!

Speaker:

Je salue cordialement les pèlerins de langue française, en particulier le pèlerinage du diocèse de Guadeloupe, accompagné de Monseigneur Jean-Yves Riocreux, et les groupes venus du Burkina-Faso et de la République Démocratique du Congo. Que Notre-Dame de l’Assomption intercède pour nous, et qu’elle nous aide à être des instruments de communion et des signes de la miséricorde de Dieu partout où nous vivons. Que Dieu vous bénisse!

In lingua inglese

Speaker:

Dear Brothers and Sisters: In our continuing catechesis for this Holy Year of Mercy, we now consider the miracle of the multiplication of the loaves and fishes. In Saint Matthew’s account, Jesus wishes to withdraw and pray, but seeing the multitudes, is moved by compassion and chooses to remain with them. By instructing his disciples to feed the crowd, he teaches them to have faith and invites them to share in his concern for those in need. The miracle of the multiplication of the loaves and fishes is a concrete sign of that merciful concern. Matthew, in telling us that Jesus took the bread, looked up to heaven, then blessed and broke it for the crowds, clearly evokes the institution of the Eucharist at the Last Supper. Through our partaking of the Eucharist, we not only receive spiritual nourishment, but, conformed ever more fully to the Lord, we become signs of his merciful presence to those around us. May all of us, as members of Christ’s body, seek to bring to our families and communities, and especially to those most in need, the nourishment of God’s closeness, mercy and love.

Santo Padre:

Saluto i pellegrini di lingua inglese presenti all’odierna Udienza, specialmente quelli provenienti da Irlanda, Svezia, Ghana, Nigeria, Cina e Stati Uniti d’America. Con fervidi auguri che il presente Giubileo della Misericordia sia per voi e per le vostre famiglie un tempo di grazia e di rinnovamento spirituale, invoco su voi tutti la gioia e la pace del Signore Gesù!

Speaker:

I greet the English-speaking pilgrims and visitors taking part in today’s Audience, particularly those from Ireland, Sweden, Ghana, Nigeria, China and the United States of America. With prayerful good wishes that the present Jubilee of Mercy will be a moment of grace and spiritual renewal for you and your families, I invoke upon all of you joy and peace in our Lord Jesus Christ.

In lingua tedesca

Speaker:

Liebe Brüder und Schwestern,
im Matthäusevangelium wird von der Speisung der viertausend Menschen berichtet. Jesus, der sich nach dem Tod Johannes des Täufers ein wenig in die Einsamkeit zurückziehen wollte, hatte Mitleid mit den vielen Menschen , die ihn suchten, und heilte ihre Kranken. Dieses Mitleid offenbart den unerschütterlichen Willen Gottes, auch uns nahe zu sein und uns zu retten. Aber Jesus bezog auch die Jünger in sein Heilshandeln ein. Am Abend sollten sie den zahlreichen Menschen zu essen geben. Das Wenige, was die Jünger vorweisen konnten, wurde von Jesus ergänzt und vollendet. Immer kommt der Herr den Bedürfnissen der Menschen entgegen, aber ebenso will er, dass wir uns sein Mitleid zu eigen machen. Die Gemeinschaft mit Christus wurde durch die Speisung der Menge unterstrichen. Diese Speisung ist auch ein Hinweis auf die Eucharistie, in der uns der Herr Nahrung gibt und uns zugleich Schritt für Schritt in den Leib Christi verwandelt, in eine geistliche Speise für die bedürftigen Brüder und Schwestern. Jesus will alle erreichen, um allen die Liebe Gottes zu bringen. Darum will er jeden Gläubigen zum Mitarbeiter seiner Barmherzigkeit machen, zum sichtbaren Zeichen seines Erbarmens, die keinen in Not und Einsamkeit zurücklässt.

Santo Padre:

Con affetto do il benvenuto ai pellegrini e visitatori di lingua tedesca. Preghiamo lo Spirito Santo affinché faccia di ognuno di noi uno strumento di comunione nella propria famiglia, nel lavoro e in tutti gli ambiti della nostra vita. A tutti auguro un buon soggiorno a Roma.

Speaker:

Mit Freude heiße ich die Pilger und Besucher deutscher Sprache willkommen. Bitten wir den Heiligen Geist, auf dass er jeden von uns zu einem Werkzeug der Gemeinschaft in unserer Familie, bei der Arbeit und in allen Bereichen unseres Lebens mache. Allen wünsche ich einen guten Aufenthalt in Rom.

In lingua spagnola

Queridos hermanos y hermanas:

Jesús se conmovió al ver a la multitud que estaba extenuada y hambrienta, y salió a su encuentro para socorrerla. No solamente se preocupó de los que le seguían, sino que deseaba que sus discípulos se comprometieran en auxiliar al pueblo, mandándoles: «dadles vosotros de comer».

La bendición de Jesús sobre los cinco panes y los dos peces anuncia de antemano la Eucaristía, de la que el cristiano se alimenta y de la que saca fuerza para la vida. La Eucaristía nos va trasformando en Cuerpo de Cristo y en alimento para nuestros hermanos. Jesús desea que su alimento llegue a todos y que sus discípulos, que somos nosotros, sean los que lo entreguen a los demás.

Jesús nos ha enseñado el camino a seguir y nos manda que seamos nosotros quienes lo llevemos a los demás, a él, que es alimento que sacia y da vida, crea unidad y comunión.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España y Latinoamérica. Los invito a alimentarse constantemente de la Eucaristía para ser a su vez alimento para los demás e instrumento de comunión en la familia, en el trabajo, en el ámbito donde viven, siendo testigos de la misericordia y de la ternura de Dios. Muchas gracias.

In lingua portoghese

Speaker:

No milagre da multiplicação dos pães, vemos como Jesus, após a morte de João Batista, busca um lugar deserto para estar a sós. Porém, quando uma multidão o segue, Ele, movido por compaixão, se põe ao serviço daquelas pessoas. A compaixão de Jesus é uma manifestação da sua vontade de estar junto de nós e de nos salvar. Por isso, querendo que discípulos participassem da sua compaixão, pediu-lhes que providenciassem comida para aquela gente, demonstrando que uns poucos pães e peixes, com a força da fé e da oração, podiam ser compartilhados pela multidão. Por outro lado, o gesto de abençoar os pães antes de multiplicá-los é o mesmo que Jesus realiza durante a Última Ceia e que os sacerdotes realizam a cada vez que celebram a Eucaristia. O relato da multiplicação se conclui com os discípulos recolhendo os pedaços que sobraram, indicando que agora cabe à Igreja dar continuidade à missão de Jesus: estar ao serviço da vida e da comunhão, sem abandonar nenhum necessitado.

Santo Padre:

Rivolgo un cordiale saluto ai pellegrini di lingua portoghese, in particolare ai fedeli del Portogallo e del Brasile. Cari amici, Gesù si fa vicino alle folle e viene incontro alle necessità degli uomini con l’Eucaristia, rendendoci così partecipi della sua compassione. Rinvigoriti dal pane eucaristico diventiamo segno visibile della misericordia di Dio. Iddio vi benedica.

Speaker:

Dirijo uma saudação cordial aos peregrinos de língua portuguesa, em particular aos fiéis de Portugal e do Brasil. Queridos amigos, Jesus se faz próximo das multidões e vem ao encontro das necessidades dos homens com a Eucaristia, tornando-nos assim partícipes da sua compaixão. Que fortalecidos pelo pão eucarístico, nos tornemos um sinal visível da misericórdia de Deus. Que Ele vos abençoe.

In lingua araba

Speaker:

أيها الإخوة والأخوات الأعزاء، نريد اليوم أن نتأمّل حول مُعجزة تكثير الخبز. يخبرنا الإنجيلي متى أنّه بعد سماعه خبر موت يوحنا المعمدان اِنصَرَفَ يسوع إلى “مَكانٍ قَفرٍ يَعتَزِلُ فيه”. فعَرَفَ الجُموعُ ذلك فتَبِعوهُ مِنَ المُدُنِ سَيراً على الأَقدام، “فلَمَّا نَزلَ إِلى البَرِّ رأَى جَمْعاً كَثيراً، فأَخَذَته الشَّفَقَةُ علَيهِم، فشَفى مَرضاهُم” وبالتالي وفي ذلك اليوم كرّس المعلّم نفسه للناس. لأن شفقته ليست مجرّد شعور مبهم وإنما هي قوة إرادته بأن يكون بقربنا ويخلّصنا. ولَمَّا كانَ المَساء، كان همّ يسوع أن يُطعم جميع هؤلاء الأشخاص المتعبين والجياع. لكنّه كان يريد أن يُشرك تلاميذه في هذا الأمر أيضًا، ولذلك أظهر لهم أن القليل من الخبز والسمك الذي كان بحوزتهم، بفضل قوّة الإيمان والصلاة، يمكن أن يتمّ مقاسمته مع جميع هؤلاء الناس. نتوقّف الآن عند تصرُّف يسوع الذي “أَخَذَ الأَرغِفَةَ الخَمسَةَ والسَّمَكَتَيْن، ورَفَعَ عَينَيه نَحوَ السَّماء، وباركَ وكسَرَ الأَرغِفة، وناوَلَها”. كما نرى، إنها العلامات نفسها التي قام بها يسوع في العشاء الأخير؛ وهي العلامات عينها التي يقوم بها الكاهن عندما يحتفل بالافخارستيا. لأنّ الجماعة المسيحية ولدت وتولد باستمرار من هذه الشركة الافخارستية، والخبز الافخارستي الذي يغذينا هو خبز شركة وفي الوقت عينه خبز يُقوّي خدمتنا. لذلك فعيش الشركة مع المسيح ليس أن نبقى مكتوفي الأيدي وبعيدين عن الحياة اليوميّة بل على العكس هو يدخلنا على الدوام في علاقة مع رجال ونساء زمننا لنقدّم لهم العلامة الملموسة لرحمة المسيح واهتمامه. أيها الإخوة والأخوات الأعزاء إن يسوع يريد أن يبلغ الجميع ليحمل لهم محبّة الله لذلك يجعل من كل شخص منا خادمًا للرحمة.

Santo Padre:

Rivolgo un cordiale benvenuto ai pellegrini di lingua araba, in particolare a quelli provenienti dal Medio Oriente! Cari fratelli e sorelle, come discepoli di Cristo siamo chiamati ad essere al servizio della vita e della comunione, chiediamo al Signore dunque di trasformarci in strumenti di comunione e segni della sua misericordia! Il Signore vi benedica!

Speaker:

أُرحّبُ بالحجّاجِ الناطقينَ باللغةِ العربية، وخاصةً بالقادمينَ من الشرق الأوسط. أيّها الإخوةُ والأخواتُ الأعزّاء، كتلاميذ للمسيح نحن مدعوون لنكون في خدمة الحياة والشركة، لنطلب من الرب إذًا أن يحوّلنا إلى أدوات شركة وعلامات لرحمته! ليبارككُم الرب!

In lingua polacca

Speaker:

Dzisiaj chcemy zastanowić się cudem rozmnożenia chleba. Po śmierci Jana Chrzciciela tłum podąża za Jezusem wszędzie, aby Go słuchać i przynosić Mu chorych. Widząc to Jezus się wzrusza. Z jednej strony, czuje się związany z tym tłumem i nie chce, aby odszedł. Również tego dnia Nauczyciel poświęcił się ludziom. Gdy nadszedł wieczór, zatroszczył się, by nakarmić tych wszystkich zmęczonych i głodnych ludzi. Tak jak Bóg nakarmił manną lud pielgrzymujący na pustyni (por. Wj 16,1-36), tak i Jezus zadbał o wszystkich, którzy za nim szli. Pragnął zaangażować w to swoich uczniów. Mówi do nich: „Wy dajcie im jeść” (w. 16). Udowodnił im, że kilka chlebów i ryb, jakie mieli, z mocą wiary i modlitwy, można podzielić między wszystkich tych ludzi. Pan zaspokaja potrzeby ludzi, ale pragnie uczynić każdego z nas działającymi uczestnikami swojego współczucia.

„Wziąwszy pięć chlebów i dwie ryby, spojrzał w niebo, odmówił błogosławieństwo i połamawszy chleby dał je uczniom” (w. 19). Jak widać, są to te same znaki, jakich Jezus dokonał podczas Ostatniej Wieczerzy. Są to także takie same znaki, jakich dokonuje każdy kapłan sprawując Mszę Świętą. Wspólnota chrześcijańska stale się rodzi i odradza na nowo z tej komunii eucharystycznej. Przeżywanie komunii z Chrystusem coraz bardziej wpisuje nas w relacje z ludźmi naszych czasów, abyśmy dali im konkretny znak miłosierdzia i troski Chrystusa. Jezus chce dotrzeć do wszystkich, aby wszystkim zanieść miłość Boga. Dlatego czyni każdego wierzącego sługą miłosierdzia.

Santo Padre:

Saluto i pellegrini polacchi. Fratelli e sorelle, operare la misericordia vuol dire servire la vita e la comunione. Ognuno di noi può essere lievito di vita e strumento di comunione nella propria famiglia, nel lavoro, nella parrocchia e nei gruppi di appartenenza. Vi invito ad essere nel quotidiano un segno visibile della misericordia di Dio che non vuole lasciare nessuno nella solitudine e nel bisogno. La Sua benedizione vi accompagni sempre!

Speaker:

Pozdrawiam polskich pielgrzymów. Bracia i siostry, czynić miłosierdzie, to znaczy służyć życiu i komunii. Każdy z nas może być zaczynem życia i narzędziem komunii w swojej rodzinie, w pracy, w parafii i w grupach, do których należymy. Zachęcam was, abyście na co dzień byli czytelnym znakiem miłosierdzia Boga, który nie chce pozostawić nikogo w samotności i potrzebie. Niech Jego błogosławieństwo stale wam towarzyszy!

Saludo en italiano:

Saluto con affetto i pellegrini di lingua italiana, in particolare le Suore di Sant’Anna, i fedeli della Parrocchia Santa Maria del Carmine in Manfredonia, il gruppo degli Oratori di Borgomanero e Rivolta d’Adda.

Mi rivolgo, infine, ai giovani, ai malati ed agli sposi novelli. La solennità dell’Assunzione, che abbiamo celebrato da pochi giorni, ci ha invitato a vivere con impegno il cammino di questo mondo costantemente rivolti ai beni eterni.

Cari giovani, nel costruire il vostro futuro mettete sempre al primo posto la chiamata di Cristo. Voi, cari malati, abbiate nella sofferenza il conforto della presenza materna di Maria, segno di speranza. A voi, cari sposi novelli, auguro che il vostro amore sia specchio di quello infinito ed eterno di Dio.

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