Audiencia general, 21.09.2016

francisco_audiencia

21 de septiembre de 2016.- La Audiencia general de esta mañana se ha celebrado a las 10 horas en la Plaza de San Pedro donde el Santo Padre Francisco se ha reunido con grupos de peregrinos y fieles provenientes de Italia y de todas las partes del mundo.

En el discurso pronunciado en italiano, el Papa, continuando la catequesis sobre la misericordia, ha centrado su meditación en el tema: “Misericordiosos como el Padre” (cfr Lc 6,36-38).

Tras haber resumido su catequesis en diversas lenguas, el Santo Padre ha dirigido saludos particulares a los grupos de fieles presentes. Después ha dirigido un llamamiento por la XXIII Jornada mundial por el Alzheimer que se celebra hoy.

La Audiencia general ha concluido con el canto del Pater Noster y la Bendición Apostólica.

Catequesis del Santo Padre:
[texto original: italiano – traducción de Radio Vaticana]

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hemos escuchado el pasaje del Evangelio de Lucas (6,36-38) del cual es tomado el lema de este Año Santo Extraordinario: Misericordiosos como el Padre. La expresión completa es: «Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso» (v. 36). No se trata de un slogan, sino de un compromiso de vida. Para comprender bien esta expresión, podemos confrontarla con aquella paralela del Evangelio de Mateo, donde Jesús dice: «Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo» (5,48). En el llamado discurso de la montaña, que inicia con las Bienaventuranzas, el Señor enseña que la perfección consiste en el amor, cumplimiento de todos los preceptos de la Ley. En esta misma perspectiva, San Lucas precisa que la perfección es el amor misericordioso: ser perfectos significa ser misericordiosos. ¿Una persona que no es misericordiosa es perfecta? ¡No! ¿Una persona que no es misericordiosa es buena? ¡No! La bondad y la perfección radican en la misericordia. Cierto, Dios es perfecto. Todavía, si lo consideramos así, se hace imposible para los hombres alcanzar esta absoluta perfección. En cambio, tenerlo ante los ojos como misericordioso, nos permite comprender mejor en que consiste su perfección y nos impulsa a ser como Él llenos de amor, de compasión y misericordia.

Pero me pregunto: ¿Las palabras de Jesús son reales? ¿Es de verdad posible amar como ama Dios y ser misericordiosos como Él?

Si miramos la historia de la salvación, vemos que toda la revelación de Dios es un incesante e inagotable amor por los hombres: Dios es como un padre o como una madre que ama con un amor infinito y lo derrama con abundancia sobre toda creatura. La muerte de Jesús en la cruz es el culmen de la historia de amor de Dios con el hombre. Un amor talmente grande que solo Dios lo puede realizar. Es evidente que, relacionado con este amor que no tiene medidas, nuestro amor siempre será en defecto. Pero, ¡cuando Jesús nos pide ser misericordiosos como el Padre, no piensa en la cantidad! Él pide a sus discípulos convertirse en signo, canales, testigos de su misericordia.

Y la Iglesia no puede dejar de ser sacramento de la misericordia de Dios en el mundo, en todo tiempo y hacia toda la humanidad. Todo cristiano, por lo tanto, es llamado a ser testigo de la misericordia, y esto sucede en el camino a la santidad. ¡Pensemos en tantos santos que se han hecho misericordiosos porque se han dejado llenar el corazón con la divina misericordia! Han dado cuerpo al amor del Señor derramándolo en las múltiples necesidades de la humanidad sufriente. En este florecer de tantas formas de caridad es posible reconocer los reflejos del rostro misericordioso de Cristo.

Nos preguntamos: ¿Qué significa para los discípulos ser misericordiosos? Y esto es explicado por Jesús con dos verbos: «perdonar» (v. 37) y «donar» (v. 38).

La misericordia se expresa, sobre todo, en el perdón: «No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados» (v. 37). Jesús no pretende alterar el curso de la justicia humana, todavía recuerda a los discípulos que pera tener relaciones fraternas se necesita suspender los juicios y las condenas. De hecho, es el perdón el pilar que sostiene la vida de la comunidad cristiana, porque en ella se manifiesta la gratuidad del amor con el cual Dios nos ha amado primero. ¡El cristiano debe perdonar! Pero ¿Por qué? Porque ha sido perdonado. Todos nosotros que estamos aquí, hoy, en la Plaza, todos nosotros, hemos sido perdonados. Ninguno de nosotros, en su vida, no ha tenido necesidad del perdón de Dios. Y porque nosotros hemos sido perdonados, debemos perdonar. Y lo recitamos todos los días en el Padre Nuestro: “Perdona nuestros pecados; perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores”. Es decir, perdonar las ofensas, perdonar tantas cosas, porque nosotros hemos sido perdonados de tantas ofensas, de tantos pecados. Y así es fácil perdonar. Si Dios me ha perdonado, ¿por qué no debo perdonar a los demás? ¿Soy más grande de Dios? ¿Entienden esto? Este pilar del perdón nos muestra la gratuidad del amor de Dios, que nos ha amado primero. Juzgar y condenar al hermano que peca es equivocado. No porque no se quiera reconocer el pecado, sino porque condenar al pecador rompe la relación de fraternidad con él y desprecia la misericordia de Dios, que en cambio no quiere renunciar a ninguno de sus hijos. No tenemos el poder de condenar a nuestro hermano que se equivoca, no estamos por encima él: al contrario tenemos el deber de rescatarlo a la dignidad de hijo del Padre y de acompañarlo en su camino de conversión.

A su Iglesia, a nosotros, Jesús indica también un segundo pilar: “donar”. Perdonar es el primer pilar; donar es el segundo pilar. «Den, y se les dará […] Porque la medida con que ustedes midan también se usará para ustedes» (v. 38). Dios dona muy por encima de nuestros méritos, pero será todavía más generoso con cuantos aquí en la tierra serán generosos. Jesús no dice que cosa sucederá a quienes no donan, pero la imagen de la “medida” constituye una exhortación: con la medida  del amor que damos, seremos nosotros mismos a decidir cómo seremos juzgados, como seremos amados. Si observamos bien, existe una lógica coherente: ¡en la medida con la cual se recibe de Dios, se dona al hermano, y en la medida con la cual se dona al hermano, se recibe de Dios!

El amor misericordioso es por esto la única vía a seguir. Cuanta necesidad tenemos todos de ser un poco misericordiosos, de no hablar mal de los demás, de no juzgar, de no “desplumar” a los demás con las críticas, con las envidias, con los celos. ¡No! Perdonar, ser misericordiosos, vivir nuestra vida en el amor y donar. Esa – caridad y este amor – permite a los discípulos de Jesús no perder la identidad recibida de Él, y de reconocerse como hijos del mismo Padre. En el amor que ellos – es decir, nosotros – practicamos en la vida se refleja así aquella Misericordia que no tendrá jamás fin (Cfr. 1 Cor 13,1-12). Pero no se olviden de esto: misericordia y don; perdón y don. Así el corazón crece, crece en el amor. En cambio, el egoísmo, la rabia, hace el corazón pequeño, pequeño, pequeño, pequeño y se endurece como una piedra. ¿Qué cosa prefieren ustedes? ¿Un corazón de piedra? Les pregunto, respondan: “No”. No escucho bien… “No”. ¿Un corazón lleno de amor? “Si”. ¡Si prefieren un corazón lleno de amor, sean misericordiosos!

Síntesis y saludos en diversos idiomas:

En francés

Speaker:

Frères et sœurs, dans le passage de l’Évangile que nous avons entendu, Jésus nous invite à être miséricordieux comme le Père. Mais cela est-il possible? L’histoire du salut nous montre un Dieu qui aime, comme un père et comme une mère, d’un amour infini qu’il répand avec abondance sur toute créature. Face à cet amour sans mesure, notre amour sera toujours en défaut! Mais quand Jésus nous demande d’être miséricordieux comme le Père, il nous demande d’être des signes, des canaux, des témoins de sa miséricorde. Jésus explique ce que veut dire être miséricordieux avec deux verbes: «pardonner» et «donner». Le pardon est le pilier qui régit la vie de la communauté chrétienne, car il montre la gratuité de l’amour dont Dieu nous a aimé le premier. Condamner le pécheur c’est briser le lien de fraternité avec lui et mépriser la miséricorde de Dieu qui ne veut abandonner aucun de ses enfants. Jésus nous indique encore un second pilier: «donner». Dieu donne bien au-delà de nos mérites et il sera encore plus généreux pour ceux qui sur terre auront été généreux. C’est avec la mesure de l’amour que nous donnerons que nous décidons comment nous serons jugés. L’amour miséricordieux est donc l’unique chemin à parcourir.

Santo Padre:

Sono lieto di salutare i pellegrini di lingua francese, in particolare i fedeli della Diocesi di Angoulême, con il loro Vescovo Mons. Hervé Gosselin, come pure quelli venuti da diverse regioni di Francia, Belgio, Cameroun, Grecia, Costa d’Avorio e Canada. In questo anno della Misericordia, accogliamo con fede l’amore del Signore nella nostra vita e camminiamo con coraggio sulla strada del perdono e del dono che Gesù ci propone. Che Dio vi benedica!

Speaker:

Je suis heureux de saluer les pèlerins de langue française, en particulier les fidèles du diocèse d’Angoulême, avec leur évêque Mgr Hervé Gosselin, ainsi que ceux venant de diverses régions de France, de Belgique, du Cameroun, de Grèce, de Côte d’Ivoire, et du Canada. En cette Année de la Miséricorde, accueillons avec foi l’amour du Seigneur dans nos vies et marchons avec courage sur le chemin du pardon et du don que Jésus nous propose. Que Dieu vous bénisse!

En inglés

Speaker:

Dear Brothers and Sisters: In our Gospel passage this morning, we are reminded of our call to be merciful even as our heavenly Father is merciful (cf. Lk 6:36). When we look at salvation history, we see that God’s whole revelation is his untiring love for humanity which culminates in Jesus’ death on the Cross. So great a love can be expressed only by God. Jesus’ call to humanity to be as merciful as the Father, however, is not a question of quantity. Instead it is a summons to be signs, channelsand witnesses to his mercy. This is the Church’s mission, to be God’s sacrament of mercy in every place and time. As Christians, therefore, God asks us to be his witnesses, first by opening our own hearts to his divine mercy, and then by sharing that mercy towards all people, especially those who suffer. In this way, our works of mercy and charity will offer to the world a glimpse of the face of Christ. In the Gospel, Jesus explains that we especially show the Father’s mercy when we pardon one another, for we express the free gift of God’s love, and help one another on the way of conversion. Jesus invites us also togive freely, for all we have has been freely given to us by God, and we will receive only in the measure that we freely give to others. Merciful love is the only path, for by it we are able to make known the Father’s mercy that has no end.

Santo Padre:

Saluto i pellegrini di lingua inglese presenti all’odierna Udienza, specialmente quelli provenienti da Inghilterra, Scozia, Irlanda, Danimarca, Norvegia, Giappone, Cina, Indonesia, Malaysia, Vietnam, Filippine, Sud Africa, Australia, Canada e Stati Uniti d’America. Possiate aprire le vostre vite al dono della misericordia del Signore, per condividerlo con tutti quelli che conoscete. Come figli del Padre Celeste, siate missionari del Suo amore misericordioso. Dio vi benedica tutti!

Speaker:

I greet the English-speaking pilgrims and visitors taking part in today’s Audience, particularly those from England, Scotland, Ireland, Denmark, Norway, Japan, China, Indonesia, Malaysia, Vietnam, the Philippines, South Africa, Australia, Canada and the United States of America. May you open your lives to the Lord’s gift of mercy, and share this gift with all whom you know. As children of our Heavenly Father, may you be missionaries of his merciful love. May God bless you all!

En alemán

Speaker:

Liebe Brüder und Schwestern, das Motto des außerordentlichen Heiligen Jahres ist dem Abschnitt des Lukasevangeliumsentnommen, den wir eben gehört haben: „Seid barmherzig, wie es auch euer Vater ist!“ (6,36). Dies ist nicht einfach ein Slogan, sondern eine Lebensaufgabe. Das verdeutlicht auch die Parallelstelle bei Matthäus: „Ihr sollt also vollkommen sein, wie es auch euer himmlischer Vater ist“ (5,48). Barmherzig sein heißt vollkommen sein, „perfekt“ sein, wie der lateinische Text sagt. Aber können wir das? Können wir lieben und barmherzig sein wie Gott? Gottes Liebe ist unendlich groß. Wenn uns Jesus aber aufruft, barmherzig zu sein wie der Vater, denkt er nicht an Quantität. Er möchte, dass wir zu einem Zeichen, zu einem Sprachrohr, zu Zeugen seiner Barmherzigkeit werden. In diesem Sinne spiegeln die Heiligen der Kirche durch ihr vielfältiges Wirken das barmherzige Antlitz Christi wider. Mit zwei Schlüsselwörtern konkretisiert der Herr barmherziges Handeln: „Schulden erlassen“ (V. 37) und „beschenken“ (V. 38). Nach dem Maß, mit dem wir von Gott Gaben erhalten, sollen wir auch dem Nächsten verzeihen und ihn beschenken. Und in dem Maß, mit dem wir dem Nächsten Vergebung und Wohlwollen entgegenbringen, werden wir auch von Gott mit seiner Güte bedacht!

Santo Padre:

Rivolgo un cordiale saluto a tutti i pellegrini di lingua tedesca, in particolare alle studentesse della Mädchen-Realschule Sankt Josef di Schwandorf. Con le vostre opere di misericordia, fate risplendere sempre di più nel mondo il volto misericordioso di Gesù. Vi auguro un buon soggiorno a Roma e di cuore vi benedico tutti.

Speaker:

Einen herzlichen Gruß richte ich an alle Pilger deutscher Sprache, besonders an die Schülerinnen der Mädchenrealschule St. Josef aus Schwandorf. Lasst durch eure Werke der Barmherzigkeit immer mehr das barmherzige Antlitz Jesu in der Welt erstrahlen. Ich wünsche euch einen guten Aufenthalt in Rom und segne euch alle von Herzen.

En español

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy hemos escuchado el pasaje evangélico que inspira el lema de este año santo: Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso. Dios ama con un amor tan grande que para nosotros parece imposible. Toda la historia de la salvación es una historia de misericordia, que alcanza su culmen en la donación de Jesús en la cruz. ¿Cómo alcanzar esta perfección? La respuesta estriba en que Jesús no pide cantidad, sino ser signo, canal, testimonio de su misericordia. Por eso los santos han encarnado el amor de Dios que les desborda en múltiples formas de caridad en favor de los necesitados.

El Evangelio nos da dos pautas para ello: perdonar y dar. Jesús no busca alterar el curso de la justicia humana, pero manifiesta que en la comunidad cristiana hay que suspender juicios y condenas. El perdón es manifestación de la gratuidad del amor de Dios, que nunca da a un hijo por perdido. No podemos ponernos por encima del otro, al contrario, debemos llamarlo continuamente a la conversión. Del mismo modo, Jesús nos enseña que su voluntad de darse está muy por encima de nuestras expectativas y no depende de nuestros méritos, sino que la capacidad de acoger su amor, crece en la medida que nos damos a los demás, más amamos, más lleno de Dios estará nuestro corazón.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Pidamos al Señor que no perdamos nunca nuestra identidad de hijos de un mismo Padre, que nos une en su amor. Que Dios los bendiga.

En portugués

Speaker:

O lema deste Ano Jubilar é inspirado na passagem do Evangelho em que Jesus nos diz: «Sede misericordiosos como o vosso Pai é misericordioso». Obviamente, não se trata de um slogan, mas de um compromisso de vida, que explicita o mandamento de Jesus no Sermão da Montanha segundo o qual devemos ser perfeitos como o nosso Pai celeste. De fato, ser perfeito significa ser misericordioso como Deus, que durante a história da salvação não fez outra coisa senão revelar o seu amor infinito pela humanidade, culminando na entrega total de Cristo na Cruz. Essa perfeição no amor não se mede na quantidade, mas no compromisso dos discípulos se tornarem sinais, canais, testemunhas da misericórdia infinita de Deus. Este é o caminho da santidade! Na prática, ser misericordiosos significa saber perdoar e doar-se. Saber perdoar, longe de ignorar as exigências da justiça humana, é uma expressão da gratuidade do amor de Deus, que nos convida, não a condenar o irmão que peca, mas a recuperar a sua dignidade de filho do Pai. Por outro lado, estar dispostos a doar-se, significa reconhecer que, na medida que recebemos de Deus todos os dons, devemos nos dar aos irmãos, para que nesta mesma medida recebamos ainda mais de Deus!

Santo Padre:

Rivolgo un cordiale saluto ai pellegrini di lingua portoghese, in particolare a tutti i fedeli brasiliani. Cari amici, essere misericordiosi significa saper tendere la mano, offrire un sorriso, compiere un gesto di amore verso quanti sono nel bisogno. Quando siamo generosi, non mancano mai le benedizioni di Dio. Grazie!

Speaker:

Dirijo uma saudação cordial aos peregrinos de língua portuguesa, em particular a todos os fiéis brasileiros. Queridos amigos, ser misericordiosos significa saber estender a mão, oferecer um sorriso, realizar um gesto de amor para como todos os que necessitam. Quando somos generosos, nunca nos faltam as bênçãos de Deus. Obrigado!

En árabe

Speaker:

[تابع قداسة البابا اليوم تعليمه عن الرحمة، متأملا في نص إنجيل لوقا الذي منه أُخذ شعار هذا العام ‏المقدس: “كُونُوا رُحَمَاءَ كَمَا أَنَّ أَبَاكُمْ أَيْضًا رَحِيمٌ” (6، 36)، وقارنه بقول يسوع في إنجيل متى: “كُونُوا أَنْتُمْ ‏كَامِلِينَ كَمَا أَنَّ أَبَاكُمُ الَّذِي فِي السَّمَاوَاتِ هُوَ كَامِلٌ” (5، 48). والكمال هو المحبة الرحومة: أن نكون كاملين ‏يعني أن نكون رحماء. وأكد البابا أن الكنيسة لا يمكن لها إلا أن تكون علامة لرحمة الله في العالم وفي كل ‏العصور وللبشرية بأسرها. وقد شرح يسوع للتلاميذ معنى أن يكونوا رحماء من خلال فعلين: الفعل الأول ‏‏”اِغْفِرُوا”، لأن المغفرة هي العمود الذي تقوم عليه حياة كل الجماعة المسيحية، والمكان الذي تتجلى فيه مجانية ‏المحبة. والفعل الثاني هو “أَعْطُوا” لأن الله يعطينا أكثر بكثير مما نستحق، ولأنه سيكون أكثر سخاء مع من كانوا ‏اسخياء هنا في الأرض. ذاك لأنه بنفس المقدار الذي يمنحنا به الله علينا بدورنا أن نمنح الأخر، وبنفس المقدار الذي به نمنح الأخر ‏سيمنحنا الله! ‏المحبة الرحومة هي إذا الدرب الوحيد الذي علينا أن نسلكه، كي لا نفقد هويتنا كأبناء ‏للآب الرحيم، وكشهود لرحمته].

Santo Padre:

Rivolgo un cordiale saluto ai pellegrini di lingua araba, in particolare a ‎quelli provenienti dall’Iraq e dal Medio Oriente. Ogni gesto di misericordia, ‎compiuto con generosità d’animo e bontà di cuore, fa risuonare nel mondo ‎l’eco dell’amore divino. Siate dunque la finestra dalla quale Dio si affaccia ‎per fasciare le ferite dell’umanità‏ ‏col balsamo della Sua Misericordia! Il ‎Signore vi benedica tutti e vi protegga dal ‎maligno!‎

Speaker:

أتوجه بتحية حارة للحجاج الناطقين باللغة العربية، وخاصة القادمين من العراق ومن ‏الشرق ‏‏الأوسط. كل لفتة رحمة نقوم بها، بسخاء نفس وبطيبة قلب، تجعل صدى الحب الإلهي يدوي في ‏العالم. فكونوا إذا نافذة يتطلع الله من خلالها كي يضمد جراح الإنسانية ببلسم رحمته! ليبارككم الرب ‏‏جميعا ‏ويحرسكم من الشرير!‏ ‏

En polaco

Speaker:

[Bracia i siostry, warto raz jeszcze przypomnieć sobie hasło Roku Jubileuszowego: „Miłosierni jak Ojciec”. Zechciejmy odczytać je w kontekście słów Pana Jezusa: „Bądźcie więc wy doskonali, jak doskonały jest Ojciec wasz niebieski” (Mt 5,48). To polecenie oznacza, że doświadczając Bożego miłosierdzia my także mamy okazywać innym miłość, współczucie, miłosierdzie. Nasza miłość niestety zawsze będzie niedoskonała. Chrystus wie o tym, ale pragnie, by każdy z uczniów był świadkiem i przekazicielem Jego miłosierdzia. To zadanie dobrze określają dwa słowa: „przebaczać” i „dawać”. Chrystus wzywa: „Nie sądźcie…, nie potępiajcie…, odpuszczajcie, a będzie wam odpuszczone” (Łk 6, 37). Należy piętnować grzech, ale osądzanie i potępianie błądzącego brata jest błędem. Naszym obowiązkiem jest budzenie w nim godności dziecka Bożego i towarzyszenia mu w drodze nawrócenia. Ważnym wyznacznikiem miłosierdzia jest „dawanie”. „Dawajcie, a będzie wam dane; miarą dobrą, ubitą, utrzęsioną” (w. 38). Bóg zawsze daje więcej, niż na to zasługujemy. Chce byśmy i my wobec innych byli szczodrzy. Hasło „Miłosierni jak Ojciec” powierza nam cenną wskazówkę: tym, co otrzymujemy od Boga mamy dzielić się z braćmi; musimy jednak pamiętać, że taką miarą, jaką my mierzymy, zostanie i nam odmierzone (por w. 38). Niech miłość miłosierna będzie naszym zadaniem i drogą, którą mamy podążać w życiu.]

Santo Padre:

Saluto cordialmente i pellegrini polacchi. Auspico che il vostro soggiorno a Roma rafforzi la vostra fede e la vostra comunione con la Chiesa. Attraversando la Porta Santa chiedete il dono dell’indulgenza per voi stessi, per i vostri cari e per i vostri defunti. Questo passaggio sia per voi un segno della misericordia di Dio. Lo spirito dell’amore reciproco pervada i vostri cuori e irradi quella Misericordia che non avrà mai fine. Vi benedico di cuore.

Speaker:

Serdecznie pozdrawiam pielgrzymów polskich. Życzę, by wasz pobyt w Rzymie umocnił waszą wiarę i więź z Kościołem. Przechodząc przez Drzwi Święte wypraszajcie dar odpustu dla was samych, dla waszych bliskich i zmarłych. Niech to przejście będzie dla was znakiem Bożego miłosierdzia. Niech duch wzajemnej miłości przenika wasze serca i promieniuje tym Miłosierdziem, które nigdy nie będzie miało końca. Z serca wam błogosławię.

Saludos particulares en distintos idiomas

En eslovaco

Santo Padre:

Con affetto do il benvenuto ai fedeli slovacchi, particolarmente ai gruppi parrocchiali, alle scuole come pure ai partecipanti all’Undicesimo pellegrinaggio dell’Ordinariato militare, guidati dall’Ordinario Mons. František Rábek. Fratelli e sorelle, oggi celebriamo nella liturgia la festa di San Matteo, Apostolo ed Evangelista. La sua generosa risposta alla chiamata di Cristo illumini la vostra vita cristiana. Con tali voti di cuore benedico voi e le vostre famiglie in Patria. Sia lodato Gesù Cristo!

Speaker:

Sláskou vítam slovenských veriacich, osobitne farské skupiny, školy ako aj účastníkov Jedenástej púte Ordinariátu ozbrojených síl aozbrojených zborov, vedených ordinárom Mons. Františkom Rábekom. Bratia a sestry, dnes slávime v liturgii sviatok svätého Matúša, apoštola aevanjelistu. Jeho veľkodušná odpoveď na Kristovo povolanie nech osvecuje váš kresťanský život. Stýmto želaním zo srdca žehnám vás ivaše rodiny vo vlasti. Pochválený buď Ježiš Kristus!

Saludo a los peregrinos turcos

Santo Padre:

Con particolare gioia saluto i pellegrini turchi: i fedeli della Arcidiocesi di Smirne, guidati dal loro Pastore Mons. Lorenzo Piretto. Cari fratelli e sorelle, questa esperienza di grazia vi aiuti a rimanere sempre saldi nella fede e a testimoniare il vangelo della misericordia nella vita di tutti i giorni. Vi assicuro la mia preghiera e con affetto benedico voi e le vostre famiglie.

Speaker:

With particular joy, I greet the pilgrims from Turkey, the faithful of the Archdiocese of Izmir, led by their Pastor Archbishop Lorenzo Piretto. Dear brothers and sisters, may this moment of grace help you to remain always steadfast in the faith and to be witnesses to the Gospel of mercy in your daily lives. I assure you of my prayers and with affection I bless you and your families.

En italiano

Rivolgo un cordiale benvenuto ai pellegrini di lingua italiana. Sono lieto di accogliere i fedeli delle Diocesi di Acqui, Grosseto, Nola, Sessa Aurunca e Tortona, accompagnati dai rispettivi Vescovi, e il Seminario Maggiore Interdiocesano di Udine, Trieste e Gorizia, accompagnato dall’Arcivescovo Mons. Mazzocato: auspico che il pellegrinaggio giubilare e il passaggio della Porta Santa alimenti in voi la fede, dia nuovo slancio alla speranza e renda feconda la carità con un’attenzione sempre più viva alle necessità dei fratelli bisognosi.

Saluto i partecipanti al corso promosso dalla Pontificia università della Santa Croce; la giunta comunale di Taranto con l’Arcivescovo Mons. Santoro; i direttori delle Case della Divina Provvidenza d’Italia e i Missionari Monfortani, che ricordano il terzo centenario della nascita al cielo del fondatore San Luigi Maria Grignion de Monfort. La visita alle Tombe degli Apostoli favorisca in tutti il senso di appartenenza alla famiglia ecclesiale.

Porgo uno speciale saluto ai giovani, agli ammalati e agli sposi novelli. Oggi ricorre la Festa di San Matteo, Apostolo ed Evangelista. La sua conversione sia di esempio a voi, cari giovani, per vivere la vita con i criteri della fede; la sua mansuetudine sostenga voi, cari ammalati, quando la sofferenza sembra insopportabile; e la sua sequela del Salvatore ricordi a voi, cari sposi novelli, l’importanza della preghiera nella storia matrimoniale che avete intrapreso.

Llamamiento del Santo Padre
[texto original: italiano – traducción de Iglesiaactualidad]

Hoy se celebra la XXIII Jornada Mundial para el Alzheimer, cuyo tema es “Acuérdate de mí”. Invito a todos los presentes a “acordarse”, con la solicitud de María y con la ternura de Jesús Misericordioso, de todos los aquejados por esta enfermedad y de sus familiares para hacerles sentir nuestra cercanía. Recemos también por las personas que se encuentran al lado de los enfermos sabiendo captar sus necesidades, incluso las más imperceptibles, porque los miran con los ojos llenos de amor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s