Subsidio litúrgico para la solemnidad de la Ascensión del Señor (13 de mayo de 2018)

Subsidio litúrgico
para la Sede presidencial

VII Domingo de Pascua
LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
Solemnidad

liturgiaCristoapure

Antífona de entrada

Misa de la vigilia:           Cf. Sal 67, 33. 35

Reyes de la tierra, cantad a Dios, tocad al Señor que asciende a lo más alto de los cielos; su majestad y su poder sobre las nubes. Aleluya.

Misa del día:           Hch 1, 11

Galileos, ¿qué hacéis ahí mirando al cielo? Volverá como lo habéis visto marcharse al cielo. Aleluya.

Monición de entrada

Como a los primeros discípulos, también a nosotros nos ha convocado el Señor en esta «cumbre», para que seamos testigos del acontecimiento que hoy solemnemente celebramos: su gloriosa Ascensión.

Acto penitencial

 Tú que te rebajaste incluso hasta la muerte
y has sido levantado sobre todo:
Señor, ten piedad. R/.

Tú que, exaltado a la gloria,
atraes a todos hacia ti:
Cristo, ten piedad. R/.

Tú que estas sentado a la derecha del Padre
para interceder por nosotros:
Señor, ten piedad. R/.

En lugar del acto penitencial, se puede celebrar el rito de la bendición y de la aspersión del agua bendita.

Monición al Gloria

Cantemos (Recitemos) el himno de alabanza, invocando a Jesucristo, el Señor, sentado a la derecha del Padre, para interceder por nosotros.

Oración colecta

Misa de la vigilia:

Oh, Dios, cuyo Hijo asciende hoy a los cielos
en presencia de los apóstoles,
concédenos, según su promesa,
que permanezca siempre con nosotros en la tierra
y que nosotros merezcamos vivir con él en el cielo.
Él, que vive y reina contigo.

Misa del día:

Dios todopoderoso,
concédenos exultar santamente de gozo
y alegrarnos con religiosa acción de gracias,
porque la ascensión de Jesucristo, tu Hijo,
es ya nuestra victoria,
y adonde ya se ha adelantado gloriosamente nuestra Cabeza,
esperamos llegar también los miembros de su cuerpo.
Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios  todopoderoso,
concédenos habitar espiritualmente
en las moradas celestiales
a cuantos creemos que tu Unigénito y Redentor nuestro
ascendió hoy a la gloria.
Él, que vive y reina contigo.

Se dice Credo.

Monición al Credo

Confesamos nuestra fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, en la unidad de la santa Iglesia.

Oración de los fieles

A ti, Señor Jesús, sentado a la derecha del Padre, mediador nuestro, que vives para siempre, intercediendo por nosotros, dirigimos nuestras súplicas.

Asiste a la Iglesia, a la que encomendaste la misión de proseguir el anuncio del Evangelio, hasta que vuelvas.

Inspira a los que gobiernan las naciones sentimientos de paz y de justicia, tú que estas por encima de todo principado, potestad y dominación.

Consuela a los que sufren en este valle de dolor, para que se sientan confortados con la eficacia de tu fuerza poderosa.

[Donde se celebre la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, se pueden añadir las siguientes intenciones:

 Por los comunicadores, para que no perviertan con la falsedad el don precioso de la realidad que nos rodea y sepan trasmitir la paz, verdadera noticia, sin impregnarla de nada que le reste verdad.

 Por las redes sociales, para que las personas que las pueblan tengan la astucia de discernir y escuchar, libres por la verdad de toda codicia, la sed de liberación de la falsedad y búsqueda de la relación del resto.]

Ilumina los ojos de nuestro corazón, para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llamas, cuál la riqueza de gloria que nos das en herencia y nos esforcemos cada día en educar en la verdad y vivir desde la libertad del corazón.

Escucha, Dios eterno, nuestra oración, y pues creemos que el salvador de los hombres está sentado en el trono de tu gloria, concédenos que le sintamos también presente entre nosotros, según tu promesa, hasta el fin de los tiempos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Misa de la vigilia:

Señor, los dones que hemos recibido de tu altar,
enciendan en nuestros corazones el deseo de la patria del cielo
y nos hagan llegar,
siguiendo los pasos de nuestro Salvador,
allí donde él nos ha precedido.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Misa del día:

Dios todopoderoso y eterno,
que, mientras vivimos aún en la tierra,
nos concedes gustar los divinos misterios,
te rogamos que el afecto de nuestra piedad cristiana
se dirija allí donde nuestra condición humana está contigo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Monición de despedida

También a nosotros nos dice el Señor: «Seréis mis testigos hasta el confín de la tierra. Sabed que yo estoy con vosotros».

Bendición solemne

Dios todopoderoso, por medio de su Hijo,
que ascendió hoy a lo alto de los cielos
y os abrió el camino para seguirle hasta su reino,
os colme de bendiciones.
R/. Amén.

Jesucristo, que después de su resurrección
se manifestó visiblemente a sus discípulos,
se os manifieste también como Juez benigno
cuando vuelva para juzgar al mundo.
R/. Amén.

Y a quienes confesáis que está sentado a la derecha del Padre
os conceda la alegría de sentir que, según su promesa
está con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.
R/. Amén.

Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo ✠ y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.
R/. Amén.

 


SUGERENCIAS DE CANTOS

Canto de entrada: Cristo resucitó. Aleluya (CLN, A 13);
o bien: Ciudadanos del cielo (CLN, 709); Hacia ti, morada santa (CLN, O 16).

Canto de comunión: No busquéis entre los muertos (CLN, 224);
o bien: Anunciaremos tu reino (CLN, 402).

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