Reflexión para el II Domingo del tiempo ordinario

II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
Año C

✠ Francisco CERRO CHAVES
Obispo de Coria-Cáceres

NO TIENEN VINO

San Juan, como el evangelista místico, el que más ha profundizado en el Misterio Corazón de Cristo, utiliza varios símbolos (agua, vino, pan, viento…) para expresar lo inefable de Dios. En esta boda de Caná, a unos kilómetros de Nazaret, la narración se refiere a un misterio que solo San Juan es capaz de expresarlo y hacerlo presente.“Tres días después, hubo una boda en Caná”. Pero, nos preguntamos: ¿tres días después de qué? ¿Por qué comienza San Juan hablando de una boda? Así ha expresado la Iglesia el nacimiento de Cristo, como un “desposorio”, comouna boda entre la Divinidad y la humanidad en Cristo.

Tres claves nos deja claramente San Juan en la narración de la boda de Caná. Sabemos que el vino de la vida, como todo lo humano, se agota y que el Señor guarda el vino bueno (dos veces lo subraya) para el final. ¡¡¡Qué distinta sería nuestra vida cristiana si descubriésemos que en el trato con el Señor, en la trasformación del corazón humano, según los sentimientos de Cristo, lo mejor está por llegar.!!! Por tanto, el primer subrayado de San Juan, es que la Virgen María es, la que por su dimensión contemplativa de la vida, pone el dedo en la yaga de las necesidades humanas y la presenta al que tiene la solución: “No tienen vino”.

Por otra parte, María se compromete hasta el final. No se queda en el relato, en la encuesta, en lo que solo Ella percibe, pero que poco a poco se ve en el ambiente, sino que hace un compromiso hasta el final al que tiene la solución y le presenta su necesidad y, sobre todo, la de los jóvenes esposos que saben que, como dicen los judíos, “donde se acaba el vino se acaba la fiesta”. María nos enseña como situarnos en el corazón de las dificultades, de los problemas, sabiendo que la solución la tiene el mirar al Señor al que todo lo nuestro le interesa.

Por último, la Virgen María es intrépida en los caminos del espíritu, atraviesa las dificultades con el que va a ser su testamento espiritual: “Haced lo que Él os diga”. Cuando descubrimos que lo esencial de nuestra vida cristiana es“Haced lo que Él os diga”. Ya no dirá ni una palabra más. Todo lo ha dicho en este testamento espiritual: “Haced lo que Él os diga” y nos lanza, una y otra vez, a confiar en Aquel que tiene traspasado el Corazón de Amor y de servicialidad.

María llega a Caná como Madre y su Hijo la introduce en el discipulado, en el seguimiento y cuando llega junto a la cruz como discípula del Señor, Jesús le vuelve, otra vez, a ensanchar su seno como Madre y la hace Madre de la Iglesia, de todos los hombres.Al contemplar y acoger al “discípulo amado” acoge en Él a todos sus hijos como Madre “peregrina de la fe”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s