Subsidio litúrgico para el VI Domingo de Pascua

VI DOMINGO DE PASCUA

Antífona de entrada (Cf. Is 48, 20)

Anunciadio con gritos de júbilo, publicadlo y proclamadlo hasta el confín de la tierra. Decid: «El Señor ha rescatado a su pueblo». Aleluya.

Rito de la bendición y aspersión del agua bendita

Esta es la asamblea santa de los que queremos vivir en comunión con Cristo, dóciles a su Palabra y a la acción de su Espíritu. Al comenzar esta celebración, invoquemos a Dios, Padre todopoderoso, para que bendiga esta agua, que va a ser derramada sobre nosotros en memoria de nuestro bautismo, y pidámosle que nos renueve interiormente, para que permanezcamos fieles al Espíritu que hemos recibido.

Después de un breve silencio, prosigue diciendo con las manos juntas:

Señor, Dios todopoderoso,
escucha las oraciones de tu pueblo,
ahora que recordamos
la acción maravillosa de nuestra creación
y la maravilla, aún más grande, de nuestra redención;
dígnate bendecir ✠ esta agua.
La creaste para hacer fecunda la tierra
y para favorecer nuestros cuerpos
con la frescura y la limpieza.
La hiciste también instrumento de misericordia
al librar a tu pueblo de la esclavitud
y al apagar con ella su sed en el desierto;
por los profetas la revelaste como signo de la nueva Alianza
que quisiste sellar con los hombres.
Y, cuando Cristo descendió a ella en el Jordán,
renovaste nuestra naturaleza pecadora
en el baño del nuevo nacimiento.
Que esta agua, Señor,
avive en nosotros el recuerdo de nuestro bautismo
y nos haga participar en el gozo de nuestros hermanos
bautizados en la Pascua.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

R/. Amén.

A continuación, el sacerdote toma el hisopo, se rocía a sí mismo y a los ministros, después al clero y al pueblo, recorriendo la iglesia, si le parece oportuno. Terminada la aspersión, el sacerdote, de pie y de cara al pueblo, con las manos juntas, dice:

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado
y, por la celebración de esta eucaristía
 nos haga dignos de participar
del banquete de su reino.

R/. Amén.

Monición al Gloria

Se dice Gloria. Puede introducirse con la siguiente monición:

Cantemos (recitemos) el himno de alabanza, invocando a Dios Padre y a Jesucristo, el Señor, sentado a la derecha del Padre para interceder por nosotros.

Oración colecta

Dios todopoderoso,
concédenos continuar celebrando con fervor sincero
estos días de alegría
en honor del Señor resucitado,
para que manifestemos siempre en las obras
lo que repasamos en el recuerdo.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios
por los siglos de los siglos.

Monición al Credo

Se dice Credo. Puede introducirse con la siguiente monición.

La noticia de la Pascua es el eje central que recorre y unifica los artículos del Credo. Confesemos nuestra fe.

Oración de los fieles

Oremos a Dios Padre, por Jesucristo, mediador nuestro.

  • Para que la Iglesia, morada de Dios en medio del mundo, permanezca a la escucha del Espíritu y atenta a los signos de los tiempos. Roguemos al Señor.
  • Para que los pastores de la Iglesia, dóciles al Espíritu, sepan abrir caminos al Evangelio en este momento de la historia. Roguemos al Señor.
  • Para que nuestros hermanos enfermos, experimentando el misterio del dolor, sientan también la presencia cercana y maternal de la Virgen. Roguemos al Señor.
  • Para que sepamos trabajar por la paz en nuestra sociedad, procurando el respeto, el diálogo, la reconciliación. Roguemos al Señor.
  • Para que cuantos reciban la primera comunión prosigan su iniciación cristiana con la ayuda de sus padres y catequistas, hasta alcanzar la madurez en la fe. Roguemos al Señor.
  • Para que guardando la Palabra del Señor, que está a nuestro lado, nuestro corazón no tiemble ni se acobarde en las dificultades y sigamos creyendo. Roguemos al Señor.

Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo,
que permanece con nosotros para siempre
y hace suya nuestra plegaria.
A él la gloria por los siglos de los siglos.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso y eterno,
que en la resurrección de Jesucristo
nos has renovado para la vida eterna,
multiplica en nosotros los frutos del Misterio pascual
e infunde en nuestros corazones
la fortaleza del alimento de salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne

V/. El Señor esté con vosotros. R/.

V/. Inclinaos para recibir la bendición.

Dios, que por la resurrección de su Unigénito
os ha redimido y adoptado como hijos,
os llene de alegría con sus bendiciones.

R/. Amén.

Y ya que por la redención de Cristo
recibisteis el don de la libertad verdadera,
por su bondad recibáis también la herencia eterna.

R/. Amén.

Y, pues confesando la fe
habéis resucitado con Cristo en el bautismo,
por vuestras buenas obras
merezcáis ser admitidos en la patria del cielo.

R/. Amén.

Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo ✠ y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.

R/. Amén.


SUGERENCIAS DE CANTOS

Canto de entrada: Cristo resucito, ¡Aleluya! (CLN, A 13);
o bien: Danos, Señor, un corazón nuevo (CLN, 253).

Aspersión con el agua bendita: Vidi aquam (en español: Vi agua);
o bien: Un solo Señor (CLN, 708).

Canto de comunión: Beberemos la copa de Cristo (CLN, O 10);
o bien: Comiendo del mismo pan (CLN, O 27).

Antífona mariana: Regina caeli (CLN, 303).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s