Normas particulares del tiempo pascual

Misa

1. El formulario de la misa es propio para cada día.

2. Durante la Octava de Pascua: se dice la misa del día litúrgico propio, que se celebra como las solemnidades del Señor. Se dice Gloria, la secuencia es facultativa, las plegarias eucarísticas tienen elementos propios y es conveniente emplear la bendición solemne. Hágase memoria en la plegaria eucarística de los que han recibido el Bautismo en la Vigilia Pascual (cf. PCFP, 102).

3. Los neófitos tengan reservado un lugar especial entre los fieles durante todo el tiempo pascual, en las misas dominicales, y hágase mención de ellos en la homilía y en la oración de los fieles (PCFP, 103).

4. En las memorias obligatorias que coinciden con las ferias del tiempo pascual se dice la colecta propia; en cambio, la oración sobre las ofrendas y la de después de la Comunión, si no son propias, se pueden tomar o del común o de la feria correspondiente (cf. OGMR, 363). El prefacio se toma del tiempo o del común.

5. En las ferias y memorias libres se puede elegir la misa de feria, o la misa de uno de los santos de los que se hace memoria libre, o la misa de algún santo inscrito ese día en el Martirologio (cf. OGMR, 355b). En las memorias de los santos se toma la colecta propia o, si carece de ella, la del común correspondiente; en cambio, la oración sobre las ofrendas y la de después de la Comunión, si no son propias, se pueden tomar o del común o de la feria correspondiente (cf. OGMR, 363). El prefacio se toma del tiempo o del común.

6. Los domingos y durante la Octava no se permiten las misas por diversas necesidades y votivas (cf. OGMR, 374). Durante las ferias después de la Octava se permiten si la necesidad o la verdadera utilidad pastoral lo requieren (cf. OGMR, 376).

7. Los domingos no se permiten las misas de difuntos, tampoco la exequial (cf. OGMR, 380). Durante la Octava tampoco se permiten las misas de difuntos, excepto la exequial. En las ferias después de la Octava pueden celebrarse la Misa exequial y las Misas de difuntos después de recibida la noticia de la muerte y en el primer aniversario, pero no se permiten las misas cotidianas de difuntos durante todo este tiempo litúrgico (cf. OGMR, 381).

8. Se añade un Aleluya a las antífonas de entrada y comunión, a no ser que lo excluya el sentido de la misma.

9. El color de las vestiduras litúrgicas es el blanco (cf. OGMR, 346a). En las memorias de los santos puede usarse el color propio (blanco o rojo).

Liturgia de las Horas

10. La Octava de Pascua tiene rúbricas propias; todos los días se dice Te Deum.

11. En los oficios del tiempo, excepto en días particulares, se usan los elementos propios del tiempo pascual, además de la antífona del Invitatorio y el Himno de la Hora. La salmodia se toma del día correspondiente de la semana en el ciclo de cuatro semanas con antífonas propias.

12. Se añade un Aleluya a las antífonas de los salmos y del canto evangélico, a no ser que lo excluya el sentido de la misma.

13. Durante todo el tiempo pascual: los salmos de la Hora intermedia con la antífona «Aleluya, aleluya, aleluya».

14. Al final de Completas, «Reina del cielo» durante todo el T. P.

Calendarios particulares

15. Los domingos y durante la Octava no se permite ninguna celebración; las solemnidades se trasladan al lunes siguiente (no el precepto), las fiestas y memorias de este año se omiten.

16. El resto de los días se permiten las celebraciones.

Otros

17. Es muy conveniente que los niños reciban su primera Comunión en estos domingos pascuales (PCFP, 103).

18. Los pastores han de recordar y explicar a los fieles, durante el tiempo pascual, el sentido del precepto de la Iglesia de recibir la Eucaristía en este tiempo por los cristianos que ya han hecho la primera Comunión (c. 920). Se encarece que durante este tiempo, y especialmente durante la semana de Pascua, se lleve la Comunión a los enfermos (PCFP, 104).

19. En los lugares donde es costumbre bendecir las casas con motivo de las fiestas pascuales, el párroco, otros presbíteros o diáconos delegados suyos cuidarán de hacerlo. El párroco acuda a las casas para hacer la visita pastoral a cada familia, mantener un coloquio con sus miembros y celebrar con ellos un momento de oración, usando los textos del Bendicional (PCFP, 105).

20. El cirio Pascual, colocado junto al ambón o junto al altar, enciéndase en las celebraciones litúrgicas de alguna Solemnidad, tanto en la misa como en Laudes y Vísperas, hasta el Domingo de Pentecostés. Acabado el tiempo de pascua, se apaga el cirio Pascual, que es conveniente colocar en un lugar digno del baptisterio, para que, en la celebración del Bautismo, se enciendan en su llama los cirios de los bautizados (cf. Misal Romano).

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