Misal Romano (tercera edición)

MISAL ROMANO
REFORMADO POR MANDATO DEL CONCILIO VATICANO II
PROMULGADO POR LA AUTORIDAD DEL PAPA PABLO VI
REVISADO POR EL PAPA JUAN PABLO II

MISAL ROMANO

EDICIÓN TÍPICA
SEGÚN LA TERCERA EDICIÓN TÍPICA LATINA,
APROBADA POR LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA
Y CONFIRMADA POR LA CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO
Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS

TEXTO UNIFICADO EN LENGUA ESPAÑOLA
DEL ORDINARIO DE LA MISA

A.D. MMXVI

La presente edición del MISAL ROMANO en lengua española para España ha sido realizada a partir del Missale Romanum, editio typica tertia, promulgado por decreto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos con fecha de 20 de abril de 2000 (Prot. 143/00/L) y la reimpresión emendata del año 2008 (Prot. 652/08/L).

El texto elaborado por la Comisión Episcopal de Liturgia de la Conferencia Episcopal Española, fue aprobado con voto cualificado del episcopado español en su Asamblea Plenaria, el 21 de abril de 2010, y confirmado por decreto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos con fecha 8 de diciembre de 2015 (Prot. 3/11/L).

Anteriormente, la LXXXI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (17-21 de noviembre de 2003) ya había aprobado la nueva traducción de la Institutio Generalis Missale Romanum, confirmada por decreto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos con fecha de 23 de noviembre de 2004 (Prot. 1938/04/L).

Esta edición ha sido elaborada según los principios y normas de la Instrucción Liturgiam Authenticam de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos de 28 de marzo de 2001, y en la misma se han tenido en cuanta las cartas enviadas por la misma Congregación a la Conferencia Episcopal Española el 27 de noviembre de 2006 (Prot. N. 764/04/L), comunicando cómo quedaba el texto del Ordinario de la Misa unificado en 1988, y el 17 de octubre de 2008 (Prot. 467/05/L) comunicando el modo en que debía haccerse la traduccion de las palabras pro vobis et pro multis de la consagración del cáliz.

Concordat cum originali

✠ Julián LÓPEZ MARTÍN
Obispo de León
Presidente de la Comisión Episcopal de Liturgia

Imprimatur

Ricardo Card. BLÁZQUEZ PÉREZ
Arzobispo de Valladolid
Presidente de la Conferencia Episcopal Española

© del texto: Conferencia Episcopal Española
Iglesiaactualidad

  • Constitución Apostólica «Mysterii Paschalis»
  • Normas universales sobre el año litúrgico y sobre el calendario
  • Calendario romano general y propio de España
  • Tabla temporal de las principales celebraciones del año litúrgico

PROPIO DEL TIEMPO

TIEMPO DE ADVIENTO

FERIAS DE ADVIENTO

desde el 17 hasta el 24 de diciembre

Las misas que siguen son propias del día asignado, excepto los domingos, que conservan su misa.

TIEMPO DE NAVIDAD

FERIAS DEL TIEMPO DE NAVIDAD

desde el 2 de enero hasta el sábado anterior
a la fiesta del Bautismo del Señor

Estas misas se utilizan en los días asignados, cambiando la colecta según se indica.

TIEMPO DE CUARESMA

1. Es muy recomendable que, principalmente en tiempo de Cuaresma, se conserve y se fomente la antigua costumbre de reunirse la Iglesia local, siguiendo el ejemplo de las «estaciones» de la Iglesia romana, al menos en las principales poblaciones y del modo más apto para cada lugar.

Estas asambleas de fieles se pueden reunir, sobre todo bajo la presidencia del Pastor de la diócesis, en los domingos y en los días de la semana que se juzgue más oportuno, donde se conserva el sepulcro de algún santo o en las iglesias y santuarios principales de cada ciudad o en los lugares de peregrinación que tengan en la diócesis mayor afluencia de fieles.

Si antes de la misa que se celebra en estas reuniones de fieles, según las circunstancias temporales y locales, hay procesión, entonces se congrega al pueblo en la iglesia menor u otro lugar apto, fuera de la iglesia a la que se dirige la procesión.

Después de saludar al pueblo, el sacerdote dice la oración colecta del Misterio de la Santa Cruz, o de la misa «por el perdón de los pecados», o por la Iglesia, especialmente «por la Iglesia local», o una de las oraciones sobre el pueblo. A continuación, se ordena la procesión hacia la iglesia en que se celebra la misa, mientras se cantan las letanías de los santos. Se pueden introducir en su lugar correspondiente las invocaciones de los Santo Patronos o Fundadores, así como de los santos de la Iglesia local.

Cuando la procesión llega a la iglesia, el sacerdote venera el altar y, según la oportunidad, lo inciensa. Omitidos los ritos iniciales y, si parece oportuno también el Kyrie, dice la colecta de la misa, que prosigue en el modo acostumbrado.

2. En estas reuniones, en lugar de la misa, se puede tener también alguna celebración de la palabra de Dios, especialmente en forma de celebraciones penitenciales, como se propone en el Ritual Romano para el tiempo de Cuaresma.

3. En las ferias de este tiempo se puede añadir oportunamente, al final de la misa, antes de la bendición, la oración sobre el pueblo, que se ofrece para cada día.

4. En este tiempo se prohíbe adornar con flores el altar y se permiten los instrumentos musicales solo para sostener el canto. Se exceptúan, sin embargo, el domingo Lætare (IV de Cuaresma) y las solemnidades y fiestas.

SEMANA SANTA

SANTO TRIDUO PASCUAL

1. La Iglesia celebra solemnemente los más grandes misterios de nuestra redención en el Triduo sacro, haciendo memoria de su Señor crucificado, sepultado y resucitado, con celebraciones especiales.

Se ha de observar también en todas partes un ayuno pascual el Viernes en la Pasión del Señor que, si parece oportuno, se prolongue el Sábado Santo, para llegar con ánimo bien dispuesto al gozo del domingo de Resurrección.

2. Para celebrar debidamente el Triduo sacro se requiere un número conveniente de ministros laicos, que deben ser adecuadamente instruidos en aquellas cosas que les corresponde realizar.

El canto del pueblo, de los ministros y del sacerdote celebrante tiene una importancia especial en las celebraciones de estos días; pues los textos alcanzan su máxima fuerza cuando se cantan.

Por consiguiente, no dejen los pastores de explicar a los fieles, del mejor modo que puedan, el sentido y desarrollo de las celebraciones, y prepararlos para una participación activa y fructuosa.

3. Las celebraciones del Triduo sacro háganse en las iglesias catedrales y parroquiales, y solamente en aquellas en las que puedan desarrollarse dignamente, esto es, con asistencia de fieles, con número suficiente de ministros y con posibilidad de cantar al menos algunas partes.

Conviene, por tanto, que las pequeñas comunidades, asociaciones y pequeños grupos particulares de cualquier tipo, se reúnan en estas iglesias para realizar las celebraciones sagradas de una forma más noble.

TIEMPO DE PASCUA

TIEMPO ORDINARIO
(PER ANNUM)

1. El tiempo ordinario comprende 34 o 33 semanas. Comienza el lunes que sigue al domingo después del 6 de enero, y llega hasta el principio de la Cuaresma; de nueva comienza el lunes después del domingo de Pentecostés, y termina el sábado antes del I domingo de Adviento.

2. Los domingos y semanas del tiempo ordinario se cuentan del modo siguiente:

a) El domingo en que se celebra la fiesta del Bautismo del Señor corresponde al primer domingo del tiempo ordinario; la semana que le sigue corresponde a la primera del tiempo ordinario. Los demás domingos y semanas se enumeran por orden sucesivo hasta el principio de la Cuaresma.

b) Después de Pentecostés, se las semanas del tiempo ordinario son 34, se comienza la serie por la semana que sigue inmediatamente a la última que se haya celebrado antes de la Cuaresma, teniendo en cuenta que la misa del domingo de Pentecostés y la solemnidad de la Santísima Trinidad sustituyen las misas dominicales. Cuando las semanas del tiempo ordinario son 33, se omite la primera semana, que habría de tomarse después de Pentecostés.

3. Por tanto, en el Misal hay 34 misas para los domingos y ferias de este tiempo «per annum», que se utilizan como sigue:

a) En los domingos se utiliza normalmente la misa que corresponde al número del domingo del tiempo ordinario, de no coincidir con una solemnidad o fiesta que sustituya al formulario del domingo.

b) En las ferias puede decirse cualquiera de las 34 misas, teniendo en cuenta la utilidad pastoral de los fieles.

4. Los domingos se dice Gloria y Credo; en las ferias se omite el himno angélico y la profesión de fe.

5. A no ser que se use una plegaria eucarística que tenga prefacio propio, en los domingos se dice el prefacio dominical; en las ferias se dice un prefacio común.

6. Para la comunión se proponen dos antífonas: la primera, de los salmos; la otra, casi siempre del Evangelio. Puede elegirse una de las dos, según convenga, prefiriendo, si se da el caso, la que concuerde con el Evangelio de la misa.

MISAS DOMINICALES Y COTIDIANAS

FIESTAS Y SOLEMNIDADES DEL SEÑOR DURANTE EL TIEMPO ORDINARIO

ORDINARIO DE LA MISA

PLEGARIAS EUCARÍSTICAS

BENDICIONES SOLEMNES Y
ORACIONES SOBRE EL PUEBLO

APÉNDICE
AL ORDINARIO DE LA MISA

PROPIO DE LOS SANTOS

1. El grado de la celebración —solemnidad, fiesta o memoria— va indicado cada día.

2. Para cada una de las solemnidades y fiestas se propone el texto íntegro de la misa propia que debe utilizarse.

3. En lo referente a las memorias, téngase en cuenta lo que sigue:

a) Los textos propios que se señalan para ciertos días deben utilizarse siempre.

b) Cuando el Misal remite a un común determinado, elíjanse los textos más aptos, conforme a los que se indica en los principios que preceden a los Comunes. La página que se cita cada vez, indica solo los textos más adecuados.

c) Cuando el Misal remite a varios Comunes, puede elegirse cualquiera de ellos, según la utilidad pastoral, e incluso pueden intercambiarse los textos de varias misas del mismo Común. Por ejemplo, si un santo es mártir y obispo puede utilizarse o el Común de mártires o el Común de pastores (obispo).

d) Además de los Comunes que destacan notas características de santidad (por ejemplo, mártires, vírgenes, pastores, etc.), se pueden también emplear los Comunes de santos y santas que se refieren a la santidad en general. Por ejemplo, para una santa, virgen y mártir, además de los Comunes de mártires o de vírgenes, se pueden emplear también los textos del Común de santos y santas.

e) Las oraciones sobre las ofrendas y después de la comunión, si no son propias, se pueden tomar o del Común o del tiempo litúrgico correspondiente.

4. Las misas que se encuentran en el Propio de los santos, excepto las misas de los misterios de la vida del Señor y de la Virgen (cf. Ordenación General del Misa Romano, n. 375) y las misas de algunos santos para los que ya existen misas votivas especiales, pueden también celebrarse como votivas. En este caso, se omiten en las palabras que hagan alusión al natacilicio, solemnidad o fiesta, y se las sustituye con la palabra memoria o conmemoración.

ENERO

FEBRERO

MARZO

ABRIL

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO

SEPTIEMBRE

OCTUBRE

NOVIEMBRE

DICIEMBRE

MISAS COMUNES

1. Por razones de comodidad, en cada uno de los Comunes, se proponen varias misas con todos sus elementos: antífonas y oraciones.

Si lo juzga oportuno, el sacerdote puede cambiar entre sí las antífonas y oraciones de un mismo Común, eligiendo los textos que crea más aptos desde el punto de vista pastoral.

Más aún, en las misas de las memorias, la oración sobre las ofrendas y la oración después de la comunión pueden tomarse también de las ferias del respectivo tiempo litúrgico, además de las propuestas en los mimos Comunes.

2. En el Común de mártires y en el Común de santos y santas, todas las oraciones que se proponen para los varones pueden utilizarse también para las mujeres, cambiando el género.

3. En cada uno de los Comunes, los textos redactados en singular pueden emplearse para varios, cambiando el número. Del mismo modo, los textos en plural se pueden aplicar para uno solo, cambiando igualmente el número.

4. Las misas que se proponen para determinados tiempos y circunstancias, utilícense solamente en esos tiempos y circunstancias.

Común de la dedicación de una iglesia

Común de la bienaventurada Virgen María

Común de mártires

Común de pastores

Común de doctores de la Iglesia

Común de vírgenes

Común de santos y santas

MISAS RITUALES

Las misas rituales se prohíben en los domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua, en las solemnidades, en los días de la octava de Pascua, en la Conmemoración de todos los fieles difuntos, en el Miércoles de Ceniza, y en la Semana Santa, guardando siempre las normas descritas en los rituales o en las mismas misas.

I. En la celebración de los sacramentos de la iniciación cristiana

II. En la celebración de la unción de enfermos

III. En la administración del viático

IV. En la celebración de las sagradas Órdenes

V. En la celebración del matrimonio

VI. En la bendición del abad o de la abadesa

VII. En la consagración de vírgenes

VIII. En la profesión religiosa

IX. En la institución de lectores y acólitos

X. En la dedicación de una iglesia o de un altar

MISAS Y ORACIONES
POR DIVERSAS NECESIDADES

1. En esta sección se reúnen las misas y oraciones por diversas necesidades que pueden usarse en distintas ocasiones, según sea necesario o conveniente.

Los formularios que van en las dos primeras partes pueden usarse en la misa celebrada con participación del pueblo o en la misa celebrada sin él; en cambio, los que van en la tercera parte es preferible que se digan en misas sin participación del pueblo, a no ser que razones pastorales aconsejen otra cosa.

2. En el caso de una necesidad más grave, se puede celebrar la misa más apropiada, por mandato o con el permiso del ordinario del lugar, todos los días exceptuadas las solemnidades, los domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua, los días de la octava de Pascua, en la Conmemoración de todos los fieles difuntos, el Miércoles de Ceniza y las ferias de Semana Santa.

Pero si la necesidad o la conveniencia pastoral lo requiere, se puede emplear la misa o la oración apropiada, en la celebración con el pueblo, a juicio del rector de la iglesia, o del mismo sacerdote celebrante, aunque coincida una memoria obligatoria o una feria de Adviento hasta el día 16 de diciembre, o una feria del tiempo de Navidad desde el día 2 de enero, y del tiempo pascual que sigue a la octava de Pascua.

En el tiempo pascual, se añade el Aleluya a las antífonas de entrada y de comunión, a no ser que entre en contradicción con las mismas.

3. En la misa de las ferias del tiempo ordinario el sacerdote puede decir siempre todas las oraciones de esta serie o solamente la oración colecta, observando lo que se ha dicho antes en el n. 1.

4. En cuanto a la plegaria eucarística que puede usarse con los formularios de las misas por diversas necesidades, véase el Apéndice del Ordinario de la Misa.

5. En algunas misas, los textos litúrgicos que se ponen para el varón se pueden adaptar para la mujer, cambiando el género, o para varios, cambiando el número.

6. Estas misas pueden decirse con el color propio del día o del tiempo litúrgico o con el color morado, si tiene carácter penitencial, por ejemplo, los nn. 31, 33, 38 (cf. Ordenación general del Misal Romano, n. 347).

I. POR LA SANTA IGLESIA

1. Por la Iglesia

2. Por el papa

3. Por el obispo

4. Para elegir una papa o un obispo

5. Por el concilio o el sínodo

6. Por los sacerdotes

7. Por el propio sacerdote

8. Por los ministros de la Iglesia

9. Por las vocaciones a las sagradas Órdenes

10. Por los laicos

11. En los aniversarios del matrimonio

12. Por la familia

13. Por los religiosos

14. Por las vocaciones a la vida religiosa

15. Para fomentar la concordia

16. Para la reconciliación

17. Por la unidad de los cristianos

18. Para la evangelización de los pueblos

19. Por los cristianos perseguidos

20. En una reunión espiritual o pastoral

II. POR LAS NECESIDADES PÚBLICAS

21. Por la patria o por la ciudad

22. Por los gobernantes

23. Por las asambleas de los gobernantes de las naciones

24. Por la máxima autoridad de la nación o el rey

25. Al comienzo del año civil

26. Por la santificación del trabajo humano

27. En tiempo de siembra

28. Para después de la cosecha

29. Por el progreso de los pueblos

30. Por la paz y la justicia

31. En tiempo de guerra o desorden

32. Por los prófugos y los exiliados

33. En tiempo de hambre o por los que padecen hambre

34. En tiempo de terremoto

35. Para pedir la lluvia

36. Para pedir el buen tiempo

37. Para alejar las tempestades

III. EN DIVERSAS NECESIDADES

38. Por el perdón de los pecados

39. Para pedir la continencia

40. Para pedir la caridad

41. Por los familiares y amigos

42. Por los que nos afligen

43. Por los cautivos

44. Por los encarcelados

45. Por los enfermos

46. Por los moribundos

47. Para pedir la gracia de una buena muerte

48. En cualquier necesidad

49. Para dar gracias a Dios

MISAS VOTIVAS

Por razones de mayor utilidad pastoral, puede utilizarse una misa votiva adecuada, por mandato o con licencia del ordinario del lugar, excepto en las solemnidad, domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua, días de la octava de Pascua, Conmemoración de todos los fieles difuntos, Miércoles de Ceniza y días de la Semana Santa.

La misa votiva, de suyo, están prohibidas los días en que coincide una memoria obligatoria, o una feria de Adviento hasta el día 16 de diciembre, o una feria del tiempo de Navidad desde el 2 de enero, o del tiempo pascual después de la octava de Pascua. Pero si la utilidad pastoral lo pide, en la celebración con el pueblo puede utilizarse una misa votiva que responda a esa utilidad, a juicio del rector de la iglesia o del mismo sacerdote celebrante.

En las ferias durante el año, aunque coincida una memoria libre, el sacerdote celebrante puede escoger una misa votiva que favorezca la piedad de los fieles.

1. De la Santísima Trinidad

2. De la misericordia de Dios

3. De nuestro Señor Jesucristo, sumo y eterno Sacerdote

4. Del misterio de la santa Cruz

5. De la Santísima Eucaristía

6. Del santísimo Nombre de Jesús

7. De la preciosísima Sangre de nuestro Señor Jesucristo

8. Del Sagrado Corazón de Jesús

10. De la bienaventurada Virgen María

MISAS DE DIFUNTOS

APÉNDICES

Apéndice II
RITO DE LA BENDICIÓN
Y ASPERSIÓN DEL AGUA BENDITA

Apéndice III
RITO PARA DESIGNAR UN MINISTRO OCASIONAL
PARA LA DISTRIBUCIÓN DE LA SAGRADA COMUNIÓN

Apéndice VI
PLEGARIAS EUCARÍSTICAS
PARA LAS MISAS CON NIÑOS

Plegaria eucarística para las misas con niños II